martes, 19 de octubre de 2010

A modo de arranque

No hay secretos. Lo inventado, inventado está y lo que falta, o lo inventan los ingenieros o lo inventamos (lo más probable) nosotros los ingeniosos, que para eso estamos. La historia de la humanidad está repleta de ejemplos acerca de ello. 

Hablando de ingeniosos, quisiera, humildemente, convocar a todos aquellos incomprendidos ingeniosos, creativos, inquietos, que despiertan de noche a horas insólitas con la respuesta a la pregunta que les daba vueltas en el cerebro cuando se durmieron, a los que hacen que este mundo en el nos tocó aterrizar siga teniendo posibilidades de albergar a la raza humana, a que se sumen a la cruzada que hoy propongo, para constribuir a la conservación de la naturaleza y la recuperación de la calidad de vida, perdida hace ya muuuuucho tiempo, particularmente por culpa de los llamados "países desarrollados. 

"Gracias" a los denodados esfuerzos de estos paises amigos de las petroleras, las automotrices, las industrias químicas, las plantas nucleares, de los desechadores de todo tipo de porquería, orgánica o inorgánica, de cualquier material imaginable pero siempre contaminante y de todos los desaprensivos que no dudan en arrojar residuos industriales o efluentes a los cursos de agua, así como humo, hollín o gases de todo tipo y color a la atmósfera, estamos a un tris de la mayor catástrofe de la humanidad: la pérdida de nuestro hábitat. El de numerosas especies animales y/o vegetales ya está definitivamente perdido. Sólo falta un leve, imperceptible, empujoncito para que se desate el pandemonium y todo se vaya por el sumidero.

Quiero, insisto en esto, invitar a los ingeniosos del mundo a que nos pongamos de acuerdo y comencemos a trabajar firmemente aportando cada uno lo que pueda (no en dinero sino en  ideas, que es lo más costoso que puede haber) aguzando el ingenio para crear tecnología, inventar cosas, mecanismos, procesos, modelos de aprovechamiento de tecnologías ya conocidas, con la única finalidad de lograr tecnología limpia y sana y que nuestras voces sean escuchadas y que alguien se interese por algo de lo que nuestras locas mentes pueda haber creado para apoyar el desarrollo en armonía con el mundo que habitamos. No hay condicionamiento alguno. Sólo es necesario que nuestros inventos sean viables, de ser posible económicamente rentables y que tengan como finalidad primordial el respeto por la naturaleza y el medio ambiente, evitando escrupulosamente contaminar aguas, aire o tierra.  No es necesario aportar planos ni descubrir sus secretos de inventor. Sólo  formar parte de una élite de cerebros que trabajan todos a una con la finalidad de hacer lo que otros pueden pero no quieren: alejar a nuestro mundo del borde del precipicio antes de que el estornudo de un mosquito nos desbarranque irremediablemente.


Como muestra de lo que digo, pongo a consideración de mis "colegas" ingeniosos, dos ideas ya desarrolladas pero aún en la fase que precede a los prototipos:


1) un sistema de bombeo de agua potable accionado  por tracción a sangre exclusivamente para áreas rurales donde no llega la energía eléctrica y


2) un automóvil eléctrico que se autoabastece de electricidad en cantidades suficientes como para rodar indefinidamenete (mientras un reventón no frustre su desplazamiento) y recarga sus baterías sin enchufarse a red de electricidad alguna.


He aquí mis dos primeros aportes ( y tengo otros así de interesantes) que espero sean imitados por otros ingeniosos del mundo.


Hasta la próxima.

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